ESPARTO : Patrimonio Cultural Tudmirio

3 Respuestas

  1. Juan dice:

    Todavía recuerdo cuando mi abuelo Antonio me intento enseñar a hacer pleita, el siempre estaba haciendo algo de esparto, sobre todo en los inviernos, en su casa de la calle del Molino, de Mula, sentado junto a la chimenea, se pasaba sus buenas horas haciendo labores de esparto; cordeta, pleita,…etc.
    Yo lo intente, pero por descgracia no pude terminar de aprender y hoy día ni me acuerdo de lo aprendido, yo en cierto modo vivía con el, vamos que dormía en su casa, pues era viudo, y mi recompensa era verlo hacer sus cosas y que me contase historias de su juventud, incluida la guerra civil; me empezaba un trozo de pleita y yo lo seguía, el se sentaba en frente mio con sus labores de esparto, al día siguiente lo que había hecho la noche anterior estaba desecho, vuelta a empezar, así noche tras noche.
    La verdad que mi abuelo Antonio era un maestro con el esparto, todos los años subía al monte a por esparto para el invierno tener materia prima, todavía hay en la casa de la huerta, en mula, capazos, esteras y algunas cosas de las que el hacía.

  2. Angels dice:

    El tejía y destejía la pleita como Penélope, tal vez tratando de olvidar esa ausencia con la esperanza de su regreso, que poético lo que dices. El esparto tiene un valor sentimental para aquellos que como tú tuvieron la oportunidad de conocer y amar el arte de crear, con unas “maticas” del monte.

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